Durante el tercer mes de 2026, la actividad industrial registró un descenso mensual del 0.6 por ciento a nivel nacional, una tendencia negativa que afectó a 19 entidades federativas. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) detalló que, mientras 13 estados lograron incrementos en su producción, la mayor parte del territorio nacional enfrentó una desaceleración en el sector secundario.
En términos reales y con cifras ajustadas por estacionalidad, los estados con los retrocesos más marcados fueron Puebla, con una baja del 5.3 por ciento; Oaxaca, con un 4.2 por ciento; y Guerrero, con un 3.5 por ciento. Estas cifras reflejan los retos actuales que enfrenta la estructura productiva del país ante un entorno económico complejo.
Comportamiento regional y contrastes en la producción
A pesar de la tendencia general a la baja, algunas regiones mostraron una dinámica de crecimiento destacable. San Luis Potosí lideró los avances mensuales con un incremento del 5.1 por ciento en su actividad industrial, seguido por Michoacán y Veracruz, con alzas del 4 y 3.6 por ciento respectivamente. Al analizar los datos a tasa anual, Hidalgo sobresalió al registrar un avance significativo del 15.3 por ciento.
Por otro lado, entidades como Colima, Nayarit, Veracruz, Tabasco, Yucatán y Sinaloa también reportaron variaciones positivas, aunque en menor medida. Estos resultados muestran una disparidad regional profunda, donde sectores específicos como la minería y la construcción impulsaron los indicadores en estados como el Estado de México, Chiapas y Tlaxcala.
Análisis de sectores estratégicos y tendencia nacional
El sector de la minería, por su parte, reportó incrementos notables en diversas zonas del país, beneficiando a entidades como Jalisco y Tamaulipas. Simultáneamente, las industrias manufactureras observaron un avance sólido en Tabasco, Sonora, Campeche e Hidalgo. Sin embargo, a tasa anual, la actividad industrial nacional mostró una caída del 1.3 por ciento, acumulando un retroceso del 1.2 por ciento en lo que va del presente año.
Ante este panorama, los especialistas observan con atención la evolución de la infraestructura energética y la construcción, factores que determinarán la capacidad de recuperación del sector industrial en los próximos meses. El monitoreo constante de estos indicadores resulta fundamental para entender las dinámicas que actualmente moldean la economía mexicana en sus distintas regiones.




