Los candidatos presidenciales, bueno, las dos candidatas y el candidato de MC han gastado algo así como 172 mdp en su primer mes de campaña, pero no lo digo yo, sino el Sistema Integral de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral con corte al 29 de marzo.
La candidata que más dinero ha reportado ante el INE, ha sido Claudia Sheinbaum, con 84 millones 69 mil pesos para su promoción, e ingresos por 82.5 millones de pesos.
Mientras que Jorge Álvarez Máynez, reporta un gasto de 84 millones 61 millones 641 mil pesos e ingresos por 58 millones.
Xóchitl Gálvez, de la coalición “Fuerza y Corazón por México”, reportó más ingresos que gastos, pues su campaña ha recibido 28.9 millones de pesos y ha erogado 27 millones 120 mil pesos.
El tope de gastos para las campañas es de 660 millones 978 mil pesos por aspirante, por lo que los que miran la silla presidencial con amor todavía están lejos de su límite permitido.
De acuerdo con los reportes de la Unidad Técnica de Fiscalización del INE, cada una de las candidatas ha enfocado sus campañas en diferentes líneas.
Mientras que Sheinbaum invirtió más en propaganda general, Xóchitl Gálvez gastó más en promocionales de redes sociales y páginas de internet.
Por su parte, Jorge Álvarez Máynez gastó más en la producción de los mensajes para radio y televisión.

¿En qué han gastado los candidatos su presupuesto?
Según el sistema de Fiscalización del INE, Claudia Sheinbaum, la morenista favorita, ha puesto el listón en lo alto del derroche político.
Con una inversión que roza lo inimaginable, Sheinbaum ha desembolsado más de 84 millones de pesos tan solo en su primer mes de campaña.
¿En qué ha volado su fortuna? Casi la mitad de su presupuesto se ha evaporado en propaganda, seguido muy de cerca por gastos en la vía pública y en operativos de campaña.
Parece que en su campaña, el cielo es el límite, ¡literalmente!
Pero no todo es gasto ostentoso en esta carrera al derroche, Jorge Álvarez Maynez, candidato de Movimiento Ciudadano, ha demostrado que la eficacia no siempre es sinónimo de despilfarro.
Con un gasto que ronda los 61 millones de pesos, ha priorizado la promoción en medios tradicionales, apostando fuerte por la radio y televisión.
Sin embargo, sus cifras palidecen frente al coloso económico que representa Sheinbaum.
La candidata opositora, Xóchitl Gálvez, ha optado por una estrategia más modesta, aunque no por ello menos efectiva.
Con un gasto de poco más de 27 millones de pesos, Gálvez ha sabido invertir sabiamente en propaganda digital, colocándose como la reina de las redes sociales.
Pero no todo es fiesta y derroche. Los reportes del Sistema Integral de Fiscalización también revelan los eventos cancelados por cada aspirante.
Sorprendentemente, Álvarez Maynez lidera esta estadística con un impresionante número de cancelaciones, mientras que Sheinbaum y Gálvez parecen mantener un rumbo más estable.
En medio de este torbellino de cifras, una cosa queda clara: la política, al igual que el dinero, no duerme.
Y mientras los candidatos sigan jugando a la ruleta del derroche, el espectáculo está garantizado. ¿Quién será el próximo en apostarlo todo por la presidencia? Solo el tiempo lo dirá.




