Andrea Chávez se encuentra en el ojo público y Claudia Sheinbaum la llama a recordar los principios de Morena.
¡HASTA @Claudiashein YA LE LEYÓ LA CARTILLA A @AndreaChavezTre! 😬😬😬
— 🎯 Momento Financiero (@FinancieroM) April 8, 2025
En ocasiones es mejor reconocer un error, que justificarlo con toda tu arrogancia y demostrar toda tu IGNORANCIA.
A todas luces, lo hecho por Andrea Chávez va en contra de los principios de MORENA. pic.twitter.com/p8AXFfRuaj
La senadora Andrea Chávez fue tema central en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum este lunes 8 de abril.
La mandataria no evadió los cuestionamientos y lanzó un claro mensaje: “en Morena, nadie está por encima de los principios”.
Los señalamientos hacia Chávez giran en torno a las llamadas Caravanas de la Salud en Chihuahua.
Estas fueron financiadas con recursos privados y promocionadas con una fuerte carga personalista, lo que generó inquietud dentro y fuera del partido.
Sheinbaum no ocultó su incomodidad sobre el tema de Andrea Chávez
Sin decir su nombre al inicio, se refirió al tema con frases que pesan: “debemos medirnos en la justa medianía”, “no robar, no mentir y no traicionar” y, sobre todo, “nadie puede adelantarse a las campañas”.
Fue como un jalón de orejas disfrazado de consejo maternal. Pero también como quien ve a alguien manejar sin licencia y en sentido contrario y le recuerda que las reglas están para respetarse.
Sheinbaum insistió en que los recursos, aunque sean privados, deben manejarse con transparencia. “En la 4T no puede haber simulaciones”, sentenció la presidenta de México.
Las acciones de Andrea Chávez, con unidades móviles, logos, propaganda y eventos con cobertura mediática, se parecen más a un acto de precampaña que a una acción de servicio público.
Y eso, en tiempos electorales, no pasa desapercibido, pero menos en tiempos NO electorales.
La presidenta remató con una advertencia política: “No queremos retrocesos ni figuras que se alejen del proyecto de transformación”.
Lo que en otras palabras suena a: el que quiera brillar, que lo haga dentro de los cauces del movimiento, no por su cuenta.
El mensaje fue claro: en Morena no hay lugar para protagonismos disfrazados de ayuda.




