El robo de electricidad, una práctica comúnmente asociada con el uso de “diablitos” y conexiones ilegales, podría acarrear graves consecuencias legales y financieras para quienes la lleven a cabo. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha hecho hincapié en las repercusiones de estas acciones, que van desde multas considerables hasta penas de prisión.
Según información proporcionada por Fuerza Informativa Azteca (FIA), aquellos que sean encontrados culpables de robar electricidad podrían enfrentar penas de tres a 10 años de prisión.
Además de multas que pueden ascender hasta mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalente a más de 100 mil pesos mexicanos.
Estas sanciones pueden variar dependiendo del tiempo de robo y la región geográfica donde ocurrieron los hechos.
El operativo anunciado por la CFE para combatir el uso de “diablitos” ya ha comenzado en algunos lugares, como en el municipio de Coatzacoalcos, Veracruz.
Se espera que este operativo se amplíe en toda la entidad veracruzana y posteriormente se implemente en otras regiones del país.
Es importante destacar que el robo de electricidad no solo conlleva consecuencias legales y económicas para los infractores, sino que también representa un riesgo para la seguridad y el suministro eléctrico de toda la comunidad.
La CFE insta a la población a evitar estas prácticas ilegales y a colaborar en la detección y denuncia de casos de robo de electricidad para garantizar un servicio eléctrico seguro y equitativo para todos.
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