El pasado jueves, el Banco de México (Banxico) sorprendió a los mercados al anunciar un recorte de 25 puntos base (pb) en su tasa de referencia, llevándola de 11.0% a 10.75%. David Razú analiza esta decisión.
También lee:
- Dos Bocas ya procesa 100 mil barriles de petróleo diarios
- Humo y Explosiones! Usuarios exhiben fallas en la línea 2 del metro
La aparente contradicción entre este recorte de tasa y el aumento del pronóstico de inflación del banco, del 4.0% al 4.4% para finales de 2024, ha generado un debate en los círculos financieros.
La perspectiva de David Razú sobre la decisión de Banxico
Según David Razú, el principal argumento detrás del recorte de tasas de Banxico se centra en la inflación subyacente.
Recordar que excluye productos con alta volatilidad de precios, como agropecuarios y energéticos.
Esta inflación subyacente ha estado en una tendencia a la baja durante dieciocho meses consecutivos.
Alcanzando el 4.05% en julio de 2024, mucho menor que el 5.57% de la inflación general.
Banxico confía en que la inflación no subyacente es transitoria y que ambas medidas convergerán al objetivo de inflación de mediano plazo para el cierre del próximo año.
¿Un movimiento acertado o arriesgado?
A pocos días del recorte, los indicadores económicos han respaldado la decisión de Banxico.
El tipo de cambio se fortaleció, y la tasa del bono mexicano a 10 años experimentó una ligera disminución.
Sin embargo, David Razú advierte que, en un entorno de alta volatilidad global, mantener la estabilidad de precios será un desafío tanto técnico como de comunicación para Banxico.
La percepción de los mercados sobre las decisiones de política monetaria puede fácilmente convertirse en una profecía autocumplida.
Hay que subrayar la importancia de una estrategia bien articulada.
¿Consideras que la decisión de BANXICO fue acertada o fue un error?




