El gobierno de AMLO ha conseguido un logro épico: dejar sin surtir 15 millones de recetas médicas, ¡cinco veces más que en los buenos tiempos de Peña Nieto! ¿Dinamarca? ¡Por favor! ¡Aquí estamos en el centro del ring del desabasto!
Pero no se equivoquen, esto no es solo un espectáculo de risas. A pesar de un gasto un 29% más alto que en el pasado, nuestras queridas medicinas se han convertido en un lujo.
Los pacientes, con una destreza impresionante, ahora gastan un 39% más en medicamentos, ¡y eso que estamos en la era del ahorro y la eficiencia!
Pero la verdadera joya de la corona es la estrategia de compras consolidadas. ¿Recuerdan cuando el gobierno apostó por ello?
Las empresas, como buenos acróbatas, se las arreglaron para incumplir entregas, obligando al gobierno a hacer compras de emergencia a precios aún más altos. ¡Vaya pirueta!
Pero no todo es risas en este espectáculo. Tenemos a Liliana, la enfermera de Oaxaca, quien nos cuenta con lágrimas en los ojos cómo luchan por dar atención médica con solo un 20% del stock de medicamentos básicos. ¡Es una verdadera proeza!
Y qué decir de los intentos fallidos de cambiar la compra de medicinas. ¡Un circo de cambios de estrategia!
Desde centralizar las compras en Hacienda hasta darle poderes a INSABI para salvar el día. ¡Y cómo olvidar el último acto, donde BIRMEX es la estrella principal! Una megafarmacia con promesas de abundancia, pero que en dos semanas solo surtió el 0.01% de las recetas del IMSS.

En resumen, amigos espectadores, el gobierno ha conseguido llevarnos a una obra maestra del absurdo.
Más gasto, menos medicinas y un desabasto digno de un premio. ¿Cuál será el próximo acto en este circo de las medicinas? Solo el tiempo lo dirá.
Mientras tanto, asegúrense de llevar sus propias aspirinas. Nunca se sabe cuándo las necesitarán en este espectáculo. ¡Buenas noches y que siga el show!
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