La economía mexicana muestra señales de contracción. Se proyecta una caída del 0.6% en septiembre, lo que ligaría tres meses de contracción. El principal motor de esta desaceleración es la actividad industrial. De hecho, la industria se contrajo 3.0% anual en septiembre. Esto marca su peor racha desde la pandemia, acumulando siete meses consecutivos a la baja.
La industria automotriz y la consolidación fiscal detienen la Economía Mexicana
La caída en la actividad industrial es “muy preocupante”, según Jesús López, subdirector de análisis económico de Banco Base. El deterioro se deriva de dos factores clave:
- Consolidación Fiscal: Los recortes al gasto público en infraestructura, en un esfuerzo de consolidación fiscal del gobierno, han afectado a la industria de la construcción.
- Política Comercial de EE. UU.: Los cambios en la política comercial implementada por Donald Trump impactan a la manufactura. Por lo tanto, la industria automotriz, tanto en autos ligeros como de transporte, muestra descensos importantes en su producción.
En consecuencia, el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) del INEGI perfila una contracción trimestral del PIB de hasta -0.7% en el tercer trimestre. De confirmarse, sería la primera caída anual del PIB desde el primer trimestre de 2021.
Los servicios mantienen la resiliencia
A pesar de la contracción industrial, el sector servicios se mantiene resiliente. El sector perfila un avance del 0.8% en septiembre. Además, Andrés Abadia, economista en jefe para Latinoamérica de Pantheon Macroeconomics, proyecta que el sector continuará con una trayectoria positiva. El ancla de la economía mexicana a cierre de año será el sector servicios, impulsado por el turismo, el comercio minorista y los servicios financieros.




