Durante el mes de octubre de 2025, la Economía Mexicana registró un crecimiento anual del 1.6 por ciento, una cifra que superó ampliamente las proyecciones iniciales del 0.5 por ciento. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), este resultado representa un sólido rebote tras la contracción del 0.4 por ciento observada en septiembre. Este avance mensual de uno por ciento es el más acelerado que reporta el país desde julio de 2024.
Comportamiento de los sectores productivos
El dinamismo de la Economía Mexicana durante este periodo respondió principalmente al excelente desempeño de las actividades primarias y terciarias. El sector primario, que incluye la agricultura y la pesca, repuntó un impresionante 11.8 por ciento anual. Por su parte, el sector servicios y comercio creció un 2.5 por ciento, consolidándose como el motor principal del crecimiento nacional en lo que va del año.
Sin embargo, el sector industrial o secundario mostró un rostro distinto al retroceder 0.7 por ciento en su comparación anual. A pesar de este descenso, la cifra es menos severa que la caída de más del 3 por ciento registrada el mes anterior. Dentro de la industria, destacaron positivamente los servicios de energía eléctrica y suministro de agua con un avance del 1.7 por ciento.
Desafíos y riesgos para la Economía Mexicana
A pesar del optimismo por las cifras de octubre, el acumulado de enero a octubre de 2025 muestra un avance marginal de apenas 0.2 por ciento. Este estancamiento refleja la debilidad persistente en sectores clave como la minería y la construcción, los cuales han sufrido por la falta de inversión. Además, la manufactura acumuló cinco meses consecutivos de contracciones, afectada por la incertidumbre en la política comercial con Estados Unidos.
Por lo tanto, los analistas sugieren que este repunte mensual no garantiza todavía un cambio de tendencia estructural. Mientras el consumo interno en el sector minorista crece al 4.2 por ciento, la demanda externa sigue mostrando señales de agotamiento. En consecuencia, el panorama para el cierre de año y el inicio de 2026 se mantiene retador para las autoridades financieras.
Finalmente, el gobierno espera que el dinamismo en los servicios profesionales, que crecieron un 9.7 por ciento, ayude a mitigar la desaceleración industrial. Sin duda, la recuperación de la confianza de los inversionistas será fundamental para sostener este crecimiento en los próximos trimestres.




