El mercado laboral en México cerró el ciclo anterior con una tendencia positiva al registrar un total de 23.89 millones de plazas afiliadas ante las autoridades de seguridad social. Según el reporte anual del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Empleo Formal experimentó un crecimiento del 1.3% durante el año 2025. Este avance se tradujo en la creación neta de 278 mil 697 nuevos puestos de trabajo con todas las prestaciones de ley. Por consiguiente, estas cifras reflejan la resiliencia de la economía nacional frente a las fluctuaciones de los mercados internacionales y la consolidación de la inversión productiva en diversas regiones del país.
Sectores clave que impulsan el Empleo Formal
La dinámica de contratación durante el último año mostró un comportamiento destacado en sectores estratégicos para el desarrollo nacional. En particular, la industria de la construcción y los servicios para empresas fueron los ramos que más contribuyeron a la expansión del Empleo Formal. Asimismo, el fenómeno del nearshoring ha incentivado la apertura de nuevas vacantes en los estados del norte y el bajío, donde la manufactura avanzada demanda mano de obra calificada. Sin duda, este flujo de capital extranjero ha permitido que más familias mexicanas accedan a servicios de salud, guarderías y sistemas de ahorro para el retiro.
Además del incremento en el número de plazas, el IMSS reportó una mejora gradual en el salario base de cotización. En consecuencia, la mayor formalización de la economía ayuda a fortalecer las finanzas públicas y garantiza una mayor estabilidad para los trabajadores a largo plazo. No obstante, el gobierno federal y el sector privado mantienen mesas de diálogo para seguir reduciendo la brecha de informalidad que aún persiste en ciertas zonas rurales. Por lo tanto, el objetivo para el 2026 es mantener este ritmo de crecimiento para superar la barrera de los 24 millones de asegurados.
Perspectivas y desafíos para el mercado laboral
A pesar de los buenos resultados, el sostenimiento del Empleo Formal enfrenta retos importantes relacionados con la inflación y la productividad. Debido a esto, las cámaras empresariales sugieren simplificar los trámites administrativos para incentivar que los pequeños negocios se incorporen a la legalidad. Por otro lado, la capacitación continua se vuelve fundamental para que los trabajadores se adapten a las nuevas tecnologías. De igual manera, el fortalecimiento del mercado interno depende directamente de la calidad de los puestos generados.
Finalmente, las autoridades laborales continuarán supervisando que se respeten los derechos fundamentales en cada contrato firmado. De este modo, se busca que el crecimiento económico no solo sea una cifra estadística, sino un beneficio tangible para la población. En conclusión, el balance del 2025 deja una base sólida para que el país siga avanzando hacia una estructura laboral más equitativa y competitiva.




