El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó una nueva advertencia sobre la desaceleración de la economía mundial, destacando que factores como la inflación persistente, los conflictos geopolíticos y las altas tasas de interés están limitando el crecimiento global.
México, aunque conserva su calificación crediticia BBB- con perspectiva estable según Fitch Ratings, enfrenta señales claras de un enfriamiento económico que podrían derivar en una posible recesión si no se toman medidas oportunas.
En su más reciente informe, el FMI recortó las proyecciones de crecimiento para varias economías emergentes, incluida la de México.
Recordemos que la economía mexicana ha resentido la caída en la inversión pública y privada.
Además enfrenta riesgos internos como el desabasto de medicamentos y un sector salud debilitado, que podrían frenar su recuperación.
📉 FMI prende las alarmas: México podría entrar en terreno negativo en 2025
— Azucena Uresti (@azucenau) April 22, 2025
El Fondo Monetario Internacional ajustó sus previsiones y anticipa una caída del 0.3% para la economía mexicana en 2025. pic.twitter.com/SiYzda29Gk
FMI señala riesgos para México pese a calificación estable
Aunque Fitch mantuvo la calificación de México en BBB-, resaltó que los fundamentos macroeconómicos del país se sostienen por su disciplina fiscal y un nivel moderado de deuda pública.
Sin embargo, la agencia calificadora subrayó que el bajo crecimiento económico y la débil inversión continúan siendo los principales retos.
El FMI, por su parte, advirtió sobre el riesgo de una contracción económica en países con sectores productivos estancados, inflación alta y bajo dinamismo en el consumo interno, como México.
El informe señala que de no impulsarse políticas de fomento económico y recuperación industrial, el país podría quedar rezagado frente a otras economías emergentes.
México al filo de la recesión
Con una economía que se desacelera, un entorno financiero global incierto y presiones internas, la advertencia del FMI debe tomarse en serio.
Expertos coinciden en que el crecimiento moderado de México en 2025 no será suficiente para generar los empleos necesarios ni para garantizar estabilidad social.
El gobierno enfrenta un reto: reactivar el mercado interno y atraer inversión sin comprometer la estabilidad macroeconómica.
De lo contrario, la posibilidad de una recesión podría dejar de ser pronóstico para convertirse en realidad.




