El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó al alza su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2025 y 2026. De hecho, el organismo aumentó su previsión de crecimiento para este año al uno por ciento, una mejora significativa. Esta nueva cifra contrasta con la estimación de contracción del 0.3 por ciento que el mismo FMI había publicado en abril, hace apenas seis meses.
México se desacopla de la amenaza de recesión
El aumento en las perspectivas para México impulsó la mejora en las proyecciones para toda América Latina y el Caribe. La región ahora espera un crecimiento del 2.4 por ciento en 2025, un incremento respecto al 2.0% previo. Por lo tanto, la nueva previsión del FMI deja atrás el temor de que la política comercial proteccionista de Estados Unidos arrastraría a la economía mexicana a una recesión.
Las autoridades deben fortalecer la supervisión de las instituciones financieras no bancarias. Su creciente interconexión con los bancos podría empeorar los shocks adversos. Lea el blog sobre el Informe sobre la estabilidad financiera mundial – capítulo 1: https://t.co/1JwA8Wd51Q pic.twitter.com/8jYGLULt2B
— FMI (@FMInoticias) October 15, 2025
El discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, contra el comercio global ha generado cambios. En consecuencia, México ahora tiene una tasa arancelaria efectiva de alrededor del 10 por ciento, lejos del cero en que se encontraba a finales de 2024. Aun así, México se mantiene como uno de los países con aranceles más competitivos.
Perspectivas para 2026 y la advertencia del FMI
Para el año 2026, el FMI también proyecta un avance. Ellos apuntan a un crecimiento del 1.5 por ciento para la economía mexicana, ligeramente por encima de las estimaciones previas. Esta perspectiva positiva se debe a datos más sólidos de lo esperado y a la reducción de aranceles en la mayoría de los países de América Latina.
El FMI reconoció que el cambio de políticas ha impactado significativamente las perspectivas económicas globales. No obstante, el organismo advirtió que la incertidumbre en política comercial sigue siendo elevada. Finalmente, la ausencia de acuerdos claros y transparentes entre los socios comerciales podría impactar en el consumo, la inversión y los precios en el futuro.




