Entre enero y julio de este año, los inversionistas extranjeros han liquidado posiciones en títulos de deuda mexicana (fuga de capitales) por 207,417 millones de pesos, revelan cifras del Banco de México.
Esto significa que en sólo siete meses se alcanzó 80.6% de la salida de capitales observada en todo el 2020.
Así lo explicó la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller.

El 2020 se registró la mayor salida de capitales del mercado mexicano de que se tiene registro, que llegó a 257,238 millones de pesos; una venta dirigida por la incertidumbre que generó la pandemia, por su impacto económico y en salud.
Las cifras de Banco de México muestran que al 29 de julio de este año, el monto de valores gubernamentales en portafolios extranjeros se ubicó en un billón 683,630 millones de pesos.
Una cifra que es 5.85% inferior al monto en poder de no residentes al mismo corte del año anterior, que estaba en un billón 788,181 millones.
Si bien persiste volatilidad internacional sobre el apetito hacia mercados emergente a nivel mundial, como lo ha documentado el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), en el caso de México hay al menos cuatro factores que profundizan la incertidumbre y venta de títulos, agregó la experta.
Sorpresiva alza de tasas favorece salida de capitales
La información de Banco de México muestra que sólo en julio, los inversionistas extranjeros liquidaron 73,157 millones de pesos.
La cifra es casi el triple de los 26,443 millones que fueron vendidos en el mismo mes del año anterior reporta El Economista.
Presiones inflacionarias
Economistas del IIF documentaron en su reporte mensual “Capital Flows Tracker” que la acumulación de presiones inflacionarias en el mercado está dañando las perspectivas.
Esta situación está alimentando la renovación de incertidumbre.
Hace algunos meses, el gobernador del Banco de México explicó que esta salida de capitales se explica por la volatilidad que se vive en los mercados internacionales.
Los mercados emergentes siguen siendo vulnerables a la reducción del apoyo monetario por parte de la Reserva Federal.
Esto seguirá endureciendo las condiciones financieras y podría seguir la salida de capitales.




