La organización Coalition for a Prosperous America (CPA) solicitó formalmente al gobierno estadounidense mantener e incrementar los gravámenes al aluminio y sus productos manufacturados provenientes de México y Canadá, argumentando que las reglas de origen actuales resultan insuficientes para proteger al sector nacional.
Esta petición busca influir en la próxima revisión del T-MEC, pues los fabricantes estadounidenses enfrentan costos superiores por la compra del metal debido a la aplicación de aranceles previos que, según los demandantes, ponen en desventaja competitiva a su producción interna.
La industria busca eliminar lo que consideran una “vía indirecta” de acceso preferencial que permite a sus socios comerciales importar extrusiones de aluminio con ventajas competitivas injustas frente a los altos precios del mercado local.
Propuestas para endurecer la protección comercial
La industria del aluminio estadounidense plantea una estrategia de defensa comercial que incluye la eliminación de cualquier exención arancelaria para productos derivados, tales como tubos, estructuras y diversos bienes manufacturados.
Representantes de la CPA señalaron que las reglas de origen actuales deben funcionar exclusivamente como mecanismos de verificación documental y nunca como un sustituto de la protección arancelaria efectiva.
Por ello, proponen la implementación de sistemas de rastreo digital en tiempo real que permitan auditar el origen del metal desde la fundición inicial hasta la etapa final de fabricación, eliminando así posibles triangulaciones comerciales.
Las autoridades estadounidenses y los negociadores del T-MEC enfrentarán esta presión constante de diversos sectores manufactureros, quienes buscan blindar sus capacidades productivas frente a la integración regional. Los grupos industriales sostienen que el metal es un insumo estratégicamente esencial para la seguridad nacional y la estabilidad de las cadenas de suministro locales, justificando así la aplicación de tasas adicionales para compensar las brechas de costos existentes.
Impacto potencial en la cadena de valor regional
Los movimientos de la industria del aluminio en el país vecino amenazan con complicar la dinámica exportadora de México, especialmente para las empresas dedicadas a la manufactura de componentes intermedios y finales que dependen del libre flujo arancelario.
Si los gobiernos acuerdan endurecer las reglas de origen o reinstalar barreras proteccionistas, el flujo de insumos dentro de la zona norteamericana enfrentaría un escenario de mayor costo operativo y burocracia logística. Por ahora, las autoridades comerciales mexicanas observan con cautela estas peticiones de grupos proteccionistas, preparando los argumentos técnicos necesarios para defender la competitividad y la estructura de valor que caracteriza al acuerdo comercial trilateral frente a los intentos de imposición de gravámenes adicionales




