De acuerdo con los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inversión fija bruta en México avanzó un 5.1 por ciento anual durante el mes de abril de 2026. Este resultado quiebra de forma contundente una tendencia a la baja que persistía desde septiembre de 2024, impulsada de manera directa por el dinamismo de las obras residenciales.
Asimismo, a tasa mensual el indicador macroeconómico reportó un incremento del 4.0 por ciento en comparación con marzo, representando el mayor avance sectorial anotado desde finales de 2020. Por lo tanto, las comisiones hacendarias estiman que estos flujos de capital amortiguarán la desaceleración del mercado interno durante el presente ciclo fiscal.
Dinamismo en el gasto de construcción y debilidad en los componentes nacionales
Por un lado, el desglose técnico del Inegi reveló que el gasto total en construcción creció un 8.8 por ciento anualizado, destacando un repunte del 16.7 por ciento en el segmento residencial. No obstante, los componentes de maquinaria y equipo nacional mostraron un rezago estructural al contraerse un 10.6 por ciento en el mismo periodo evaluado.
La directora de análisis económico de Monex, Janneth Quiroz, aclaró que la coyuntura favorable responde parcialmente a un efecto rebote estadístico por una base de comparación baja. Por consiguiente, los analistas de las casas de bolsa requerirán observar un comportamiento positivo constante durante los próximos trimestres para confirmar un cambio de tendencia consolidado en la inversión de las empresas privadas.
Divergencias entre el gasto público y privado ante las revisiones del T-MEC
Por otra parte, las importaciones de bienes de capital e insumos extranjeros atenuaron las caídas locales al reportar un incremento anualizado del 8.8 por ciento en las aduanas. Las gerencias industriales requerirán adecuar sus cadenas logísticas de suministro para aprovechar la estabilidad del tipo de cambio frente a los mercados internacionales.
Por otro lado, el balance acumulado del primer cuatrimestre del año exhibe una marcada disparidad entre los fondos gubernamentales y el capital corporativo. Los reportes financieros indicaron que la formación bruta de capital de origen público aumentó un 7 por ciento anual, mientras que la inversión privada registró un retroceso del 2.2 por ciento. Los especialistas prevén una expansión económica moderada del 1.3 por ciento anual bajo la expectativa de que el Banco de México relaje sus tasas de interés.




