México aumentó sus compras de productos estadounidenses, pero el déficit comercial de Estados Unidos con su vecino sigue creciendo. La diferencia se mantiene como uno de los principales reclamos de Donald Trump en las negociaciones para reducir aranceles.
Entre enero y agosto de 2026, México adquirió mercancías estadounidenses por 263 mil 473 millones de dólares, un incremento anual de 16.6%, según cifras de la Oficina del Censo citadas por Expansión.
En ese mismo periodo, Estados Unidos compró productos mexicanos por 419 mil 344 millones de dólares, 18.3% más que un año antes.
El resultado fue un déficit estadounidense de 155 mil 871 millones de dólares, superior en 21.2% al registrado entre enero y agosto de 2025. Ese saldo significa que Estados Unidos compra a México más mercancías de las que le vende.
La presidenta Claudia Sheinbaum propone sustituir compras a otros países por productos estadounidenses para atender el reclamo. Sin embargo, las cifras disponibles corresponden a un periodo anterior y todavía no permiten evaluar esa estrategia.
¿Por qué comprar más no reduce automáticamente el déficit?
La brecha depende de cuánto aumentan ambos flujos comerciales. Las compras mexicanas a Estados Unidos sumaron 37 mil 572 millones de dólares adicionales, mientras las estadounidenses de productos mexicanos crecieron 64 mil 867 millones.
Por cada dólar adicional que México gastó en mercancías estadounidenses, Estados Unidos destinó aproximadamente 1.73 dólares más a bienes mexicanos. Así, el intercambio aumentó en ambas direcciones, pero también se amplió el desequilibrio.
El sector empresarial mexicano respalda incrementar las adquisiciones de gas, gasolina y diésel estadounidenses. Estas operaciones podrían beneficiar a sus productores y contribuir a contener la brecha.
La discusión tiene consecuencias para las empresas mexicanas: el Gobierno busca reducir los aranceles sobre vehículos, acero y aluminio, además de evitar nuevos gravámenes.
No obstante, reducir el déficit bilateral tampoco garantiza corregir el déficit global estadounidense. Como explicó el economista Michael Pettis, las restricciones contra un socio pueden desplazar las compras hacia otros proveedores sin disminuir el desequilibrio total.




