Moody’s dijo este martes que las refinerías Deer Park, recién adquirida, y Dos Bocas, en proceso de construcción, se suman a la carga de gastos de capital de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y que generan dudosos retornos de inversión, además de riesgos de sobrecostos.
Un objetivo clave de la agenda energética de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador es que Pemex aumente su capacidad de refinación para lograr la tan ansiada independencia energética.
En ese afán, el Gobierno está financiando la construcción de la nueva refinería Dos Bocas y recientemente anunció la adquisición del 50% restante en Deer Park, Texas.
“Deer Park y Dos Bocas se suman a la carga de gasto de capital de Pemex con dudosos retornos de inversión y riesgos de sobrecostos”, sostuvo Moody’s en un informe.
Moody’s también lo dice, Dos Bocas costará más
La calificadora agregó que espera que Dos Bocas terminé costando más de lo estipulado por funcionarios mexicanos.
En última instancia, requerirá más apoyo soberano para financiar la inversión.
También Moody’s dijo que la calificación de la petrolera estatal “Ba2” refleja la alta vulnerabilidad de la empresa a los bajos precios de las materias primas dada su excesiva carga de deuda y su débil liquidez.
“La generación de flujo de efectivo y las métricas crediticias de Pemex seguirán siendo débiles en el futuro previsible debido a una alta carga tributaria, vencimientos de deuda en curso, y subinversión en exploración y producción a favor de una expansión de su negocio de refinación, que ha generado pérdidas durante varios años”, explicó la firma.
Finalmente, Pemex es una de las petroleras más endeudadas del mundo.
Al cierre del primer trimestre, su deuda financiera se ubicó en 113,900 millones de dólares.




