Las malas noticias no dejan de lloverle a PEMEX. Ahora, el fondo soberano de Noruega (el más grande del mundo) decidió vender toda su inversión en renta fija de la petrolera mexicana.
¿La razón? El riesgo de corrupción y falta de transparencia en la gestión de la empresa productiva del Estado.
Un golpe más que deja claro que la confianza internacional en PEMEX está por los suelos.
El Fondo de Riqueza de Noruega, que maneja más de 1.5 billones de dólares, anunció su retiro total de bonos de PEMEX, alertando sobre las irregularidades, opacidad y riesgos financieros que representa la petrolera.
No es cualquier salida; es una llamada de atención que confirma que la empresa va en picada.
Y es que PEMEX no levanta cabeza. En el primer trimestre de 2024 reportó pérdidas por más de 172 mil millones de pesos.
A eso se suman las deudas impagables, sobrecostos en proyectos como Dos Bocas, y escándalos que no paran de estallar.
PEMEX, la petrolera más endeudada del mundo
Para nadie es un secreto que PEMEX carga con una deuda que supera los 105 mil millones de dólares, convirtiéndola en la petrolera más endeudada del planeta.
Lejos de reducirla, cada año crece. Y con decisiones como aferrarse a refinerías obsoletas, las finanzas de la empresa van de mal en peor.
El plan de la 4T de apostarle a la refinación ha sido duramente criticado.
Dos Bocas, por ejemplo, sigue sin operar a su máxima capacidad y con costos que duplicaron lo prometido. En lugar de generar ganancias, sigue absorbiendo recursos públicos.
PEMEX ha sido excluido del Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, debido a un riesgo inaceptable de que la empresa esté contribuyendo, o sea responsable de corrupción grave.
— Ramses Pech (@economiaoil) May 12, 2025
Enlace, el informe dónde están los casos de corrupción.
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¿Conviene seguir manteniendo las refinerías en México?
La gran pregunta es si en 2025 tiene sentido seguir metiéndole dinero a refinerías que sólo dejan pérdidas.
Mientras el mundo avanza hacia energías limpias y reduce su dependencia del petróleo, México parece ir al revés. Y ahora, hasta los grandes inversionistas internacionales se están retirando.
La salida del fondo noruego de PEMEX no es casualidad.
Es el reflejo de una empresa sin rumbo claro, endeudada, con proyectos opacos y acusaciones de corrupción que la siguen hundiendo.




