Pemex enfrenta una crisis histórica en sus exportaciones de crudo. Las exportaciones de Petróleos Mexicanos han caído en picada, registrando una disminución del 44% interanual en enero de 2025, con solo 532,404 barriles por día (bpd).
Este desplome representa el nivel más bajo desde 1990.
La caída evidencia la persistente crisis de producción de la empresa estatal y sus dificultades para mantener la calidad del crudo.
Pemex y la caída sostenida en la producción
El declive de las exportaciones de Pemex no es un fenómeno aislado.
En 2024, el promedio de ventas al exterior alcanzó apenas 811,000 bpd, mientras que en 2023 superaba el millón.
En particular, los envíos a América, principalmente a Estados Unidos, se desplomaron un 36% interanual en enero.
Esta situación se agrava con la reducción en la producción de crudo y condensados, que pasó de 1.83 millones de bpd en enero de 2024 a 1.62 millones en enero de 2025, una baja del 12%.
Además, la producción de gas natural cayó 8.6% y la de condensados 10%, lo que impacta negativamente las operaciones de la petrolera.
Factores críticos en la crisis de Petróleos Mexicanos
El agotamiento de yacimientos clave, la falta de descubrimientos significativos y la elevada deuda con proveedores, que asciende a 20,500 millones de dólares, han puesto a Pemex en una situación financiera delicada.
Además, la petrolera enfrenta presiones para alcanzar la meta gubernamental de 1.8 millones de bpd, mientras lidia con una deuda financiera superior a los 100,000 millones de dólares.
Para revertir esta crisis, el Gobierno apuesta por una reforma constitucional que permita a Pemex establecer alianzas con el sector privado.
La empresa también busca incrementar sus reservas para garantizar al menos una década de abastecimiento y planea ejecutar 12 proyectos estratégicos que representarán el 61% de la producción de hidrocarburos.
Sin embargo, la situación sigue siendo preocupante.
La nueva refinería Olmeca, en Dos Bocas, con capacidad de 340,000 bpd, no procesó crudo en enero, evidenciando problemas operativos.
Mientras tanto, la producción de gasolinas aumentó a 325,865 bpd, pero el contaminante combustóleo sigue siendo una preocupación con 242,587 bpd.
El panorama para la paraestatal mexicana sigue siendo incierto, con desafíos financieros y operativos que podrían definir su futuro en los próximos años.




