Los fondos destinados al retiro de los trabajadores mexicanos, gestionados a través de las Afores, acumularon plusvalías por 484,079 millones de pesos al cierre de los primeros seis meses de 2026. Esta cifra representa una disminución del 9% al compararla con el mismo periodo del año previo. A pesar de este ajuste anual, el sistema logró mantener una tendencia positiva durante los últimos tres meses, cerrando junio con rendimientos adicionales por 7,659 millones de pesos, según datos oficiales de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
Contexto de volatilidad y desempeño en los mercados
El comportamiento de los ahorros para el retiro en las Afores durante este semestre estuvo fuertemente marcado por la volatilidad global. En particular, el mercado financiero enfrentó turbulencias significativas en marzo debido al conflicto bélico en Irán, evento que provocó minusvalías históricas por 417,321 millones de pesos. Sin embargo, las estrategias de inversión implementadas mediante las Siefores generacionales permitieron una recuperación gradual en los meses siguientes, apoyadas por un entorno favorable en los principales índices bursátiles.
El S&P 500, que agrupa a las empresas más grandes de Wall Street, registró un avance del 9.6% durante la primera mitad del año. Asimismo, el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores mostró una recuperación del 4.3% en el mismo lapso. Adicionalmente, el Banco de México aplicó dos recortes a su tasa de interés durante este periodo, lo cual fortaleció el rendimiento de los activos en deuda local, que representan la parte más robusta del portafolio gestionado por las administradoras.
Solidez del sistema ante los desafíos económicos
Actualmente, el sistema administra un total de 70.3 millones de cuentas, sumando activos superiores a los 9 billones de pesos. Esta cantidad representa aproximadamente el 25% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, lo que subraya la importancia de este sector para la economía nacional.
Aunque el camino ha sido complejo debido a los choques externos, la diversificación de las inversiones en bonos, acciones y estructurados ha brindado estabilidad a los ahorradores. Las instituciones financieras continúan monitoreando de cerca la evolución de los mercados para asegurar el crecimiento a largo plazo de las pensiones de los trabajadores, adaptándose con prudencia ante cualquier fluctuación imprevista en el panorama económico global.




