Así cómo lo leen sobrinos. Resulta que el Gobierno Federal destinó al Tren Maya 24 mil 98 millones de pesos, que en un principio estaban previstos en el Presupuesto de Egresos de la Federación, para la atención al Cambio Climático.
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En pocas palabras, este gobierno se olvidó de combatir el cambio climático. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público realizó ajustes presupuestarios en los que puso 97 mil millones de pesos.
Estos recursos también estaban destinados a la lucha contra el cambio climático, para transferirlos a la Secretaría de Turismo.
¡Hay prioridades! y parece que para el gobierno de la Cuarta Transformación están muy claras.
Pese a que este año estaban consideradas varias acciones para mitigar los efectos del cambio climático, la 4T decidió redireccionar recursos a la obras faraónicas del presidente.
Pero no es la primera vez que el gobierno realiza estas acciones, pues es el segundo año en el que se quitan recursos destinados al cambio climático para transferirlos al Tren Maya.
A pesar de que en la página oficial del Tren Maya se indica que su objetivo es fomentar el turismo masivo y el crecimiento económico del sureste del país, no indica acciones específicas para lograrlo.

Tren Maya con poca transparencia financiera
Ante una solicitud de información para saber qué ha pasado con esos 24 mil millones de pesos, resulta que ni la Secretaría de Medio Ambiente, ni la SEDENA, pueden dar información clara sobre el destino de los recursos.
De esta manera la construcción del Tren Maya quedará marcada por la opacidad financiera de los recursos asignados, por el sobrecosto y por el ecosidio.
En caso de que estos 24 mil millones de pesos no regresen a su partida original, prevista para el combate contra el cambio climático, estaríamos hablando de una simulación.
La Cuarta Transformación estaría incurriendo en actos de simulación contra el cambio climático, pues no existen acciones de mitigación reales.




