Los primeros indicios de una mancha de petróleo se registraron el 2 de marzo y pese a la infraestructura de gobierno, la embarcación sigue siendo un “fantasma”. La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo admitió que el Gobierno de México aún no identifica con total certeza a la empresa responsable de este desastre.
Por consiguiente, la mandataria ordenó la creación de un grupo interdisciplinario integrado por la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos (Pemex) para intensificar las labores de limpieza. De esta manera, el Estado busca mitigar los daños mientras la Fiscalía General de la República (FGR) prepara posibles demandas legales.
DERRAME EN EL GOLFO DE MÉXICO: SIN RESPONSABLE AÚN
— Reporte Sierra Norte (@RSierraNorte) March 24, 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que todavía no se identifica a la empresa culpable del desastre ambiental.
Se activó un grupo interdisciplinario para dar con las causas y los responsables pic.twitter.com/PtxP6V3ZnZ
Incertidumbre sobre el origen del derrame de petróleo
A pesar de los esfuerzos de contención, la fuente exacta del contaminante sigue siendo un misterio para las instituciones federales. Ciertamente, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sospecha de una compañía privada, pero la investigación técnica continúa abierta.
Puesto que el vertido inició en los primeros días de marzo, diversas organizaciones como Greenpeace han denunciado la falta de claridad en la información oficial. Por esta razón, activistas ambientales advierten que, sin conocer el origen, es imposible asegurar que la fuga haya cesado completamente.
El impacto del derrame de petróleo en las comunidades
Igualmente, la extensión afectada representa casi la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, un ecosistema vital para la biodiversidad marina. La prioridad actual se centra en la recolección de residuos, habiendo retirado ya 91 toneladas de material contaminado en celdas temporales.
El impacto ambiental en las costas mexicanas ha alcanzado dimensiones críticas, afectando actualmente a más de 630 kilómetros de litoral en los estados de Veracruz y Tabasco. Para dimensionar la magnitud de la tragedia, la mancha de hidrocarburo cubre una distancia equivalente a viajar por carretera desde la Ciudad de México hasta el puerto de Veracruz y de regreso.
Debido a la emergencia, el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, supervisó personalmente las zonas críticas para coordinar el envío de más trabajadores especializados. Por otro lado, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, sugirió que el problema proviene de un buque petrolero en aguas tabasqueñas. No obstante, el Gobierno Federal insiste en mantener cautela y prefiere esperar los peritajes finales antes de señalar culpables.




