A solo 43 días de haber dejado la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) continúa bajo protección de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en su finca de Palenque, Chiapas.
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Este hecho, reportado por EL UNIVERSAL, revela aspectos interesantes sobre el rol de la seguridad en la política y la economía mexicana y sobre cómo los expresidentes del país reciben protección incluso después de su mandato.
El expresidente López Obrador, quien dejó el cargo el 1 de octubre para dar paso a la presidenta Claudia Sheinbaum, recibe un “esquema de seguridad y protección” en su finca, conocida como “La Chingada”, que heredó de sus padres.
La seguridad está a cargo de un grupo de militares de Sedena, según el reporte de información con folio 3300264 24002874.
La finca ha sido adaptada con nuevas medidas de seguridad, incluyendo cámaras y un cercado perimetral, para proteger al exmandatario.
Seguridad de AMLO ¿muchos Privilegios y altos Costos?
López Obrador, en su mandato iniciado en 2018, implementó cambios drásticos respecto a la seguridad y privilegios de los expresidentes.
Durante su gobierno, eliminó pensiones y escoltas personales para exmandatarios, criticando los altos costos que generaban estos privilegios.
Sin embargo, en 2019, AMLO asignó ocho elementos de seguridad a los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes habían solicitado protección por razones de seguridad personal.
Este ajuste en la seguridad presidencial ha generado debate en el contexto de la política económica de austeridad de AMLO.
Si bien la protección se redujo en comparación con el pasado, el gasto en seguridad sigue siendo una cuestión relevante para las finanzas públicas y un punto de análisis para los expertos en economía en México.
Eliminación del Estado Mayor Presidencial
Durante su administración, López Obrador reveló que cada expresidente contaba con un equipo de 80 elementos de seguridad y un presupuesto de 50 millones de pesos, generando críticas sobre el costo que esto representaba para la economía mexicana.
Con la desaparición del Estado Mayor Presidencial, los servicios de seguridad se optimizaron, pero el caso de AMLO sigue demostrando que la protección de exmandatarios continúa siendo una carga económica.
La protección a Andrés Manuel López Obrador en su finca de Palenque es un reflejo de los retos que enfrentan los gobiernos en México para balancear la seguridad de sus exmandatarios con el compromiso de austeridad.
¿Este esquema de seguridad para proteger a AMLO es muy excesivo o cumple con los criterios de austeridad de MORENA?




