La política arancelaria de Donald Trump vuelve a sacudir el comercio internacional.
A partir del 2 de abril, el presidente estadounidense impondrá nuevos aranceles a productos agrícolas importados, ampliando así su estrategia proteccionista que ya había afectado sectores como el acero y el aluminio.
Estos aranceles se sumarán a los que, desde el 4 de marzo, comenzaron a aplicarse a bienes provenientes de México y Canadá.
La medida ha generado incertidumbre en los mercados y podría alterar significativamente el comercio entre ambos países.
Donald Trump y su llamado a la producción agrícola nacional
A través de su red Truth Social, Donald Trump instó a los agricultores estadounidenses a incrementar su producción para abastecer el mercado interno.
“A los grandes agricultores de Estados Unidos: prepárense para empezar a producir una gran cantidad de productos agrícolas que se venderán DENTRO de Estados Unidos“, escribió el mandatario, sin especificar qué productos se verán más afectados.
Este llamado refuerza la postura de su administración de reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la producción nacional.
Sin embargo, expertos advierten que estas medidas podrían elevar los precios de los alimentos y generar represalias comerciales por parte de los socios afectados.
México responde a los aranceles
Ante la incertidumbre, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su gobierno cuenta con planes de contingencia para mitigar el impacto de las tarifas impuestas por Donald Trump.
“Cualquiera que sea la decisión, tenemos un plan“, afirmó en su conferencia matutina.
México ha mantenido comunicación con las áreas de comercio y seguridad para evaluar posibles represalias o medidas de ajuste.
La administración mexicana considera que la imposición de aranceles podría afectar gravemente sectores clave de su economía, por lo que seguirá monitoreando la situación.
El plazo para la entrada en vigor de estos aranceles del 25% a exportaciones mexicanas vence el martes, dejando poco margen para negociaciones.
Con este nuevo episodio en la guerra comercial, queda por verse cuál será el impacto real en la relación económica entre ambos países y en el mercado global.




