Desde que fue creado por allá del 15 de diciembre de 1995, el Sistema de Administración Tributaria es percibido por la mayoría de los mexicanos como el típico niño abusivo que el lunes en la escuela te quitaba tu domingo con el que comprarías cualquier tipo de vianda a la hora del recreo.
Cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo nos ubican como de uno de los países que históricamente presenta niveles bajos de recaudación de impuestos, particularmente en el ISR y el IVA. Aceptémoslo, el mexa tiene unatendencia colectiva para soslayar el cumplimiento del deber fiscal.

Sin embargo no debemos perder el sueño porque Raquel Buenrostro, quien fue ratificada por la Cámara de Diputados como jefa del SAT, promete no perseguir al contribuyente, ni esparcir el miedo con las regulaciones fiscales que buscan optimizar la recaudación.
#EnPortada México necesita aumentar en 25% la recaudación tributaria >> https://t.co/GxV9R09VPM pic.twitter.com/IQYTL505Gh
— El Economista (@eleconomista) January 15, 2020
El SAT “no promueve ni promoverá jamás lo que llaman terrorismo fiscal. No somos inquisidores y menos de las clases medias y populares, ya que la clase media por años han sido los ciudadanos que han contribuido cautivamente al sistema tributario de este país”, proclamó la nueva titular del organismo recaudador de los impuestos en México Raquel Buenrostro.
Y es que Buenrostro Sánchez aseguró que: “El SAT es una institución que está para atender a la ciudadanía, no para perseguirla. No es nuestra intención que nos perciban como enemigos”, dijo durante su comparecencia ante legisladores.
Entonces, ¿Cómo confiar en una de las figuras emblemáticas de la voluble 4T?
Buenrostro Sánchez presentó un plan de trabajo en el que el gobierno federal pretende aumentar la recaudación sin subir o crear nuevos impuestos, sin terrorismo, ni tormento a los contribuyentes, mediante un sencillo ABC:
Aumentar la eficiencia recaudotoria.
Bajar la evasión y alusión fiscal.
Combatir la corrupción.
El objetivo es claro, actualmente la recaudación de impuestos en México representa 16% del PIB, un nivel bajo en comparación con otros países, como Chile, en donde estos ingresos representan 20%. Para alcanzar el nivel chileno la recaudación tributaria debe aumentar 25%, sentenció Raquel Buenrostro Sánchez.
¿Dónde está el supuesto terrorismo fiscal?
El término alude a la situación en la que las autoridades encargadas del diseño e implementación de los impuestos, tanto a nivel legislativo o administrativo, buscan recaudar por medios coercitivos y de hostigamiento al contribuyente, implementando normas sustantivas y de procedimientos excesivas para tal cobranza.
Especialistas apuntan al riesgo que conlleva reformar al artículo 28 de la Constitución para eliminar condonaciones y exenciones de impuestos y calificar la evasión fiscal como delincuencia organizada.
La condonación múltiples veces se ha utilizado para apoyar regiones afectadas por desastres naturales, incentivar regiones con altos niveles de pobreza y que atraen poca inversión, promover repatriación de capitales y reactivar la economía o regularizar la situación fiscal de contribuyentes.
Otro gran riesgo es que la reforma constitucional prohibe las exenciones fiscales como las que se aplican a la venta de casa-habitación o la obtención de donaciones o herencias, esto elevaría la carga fiscal para todos y no únicamente para los “ricachones fifís” a quienes realmente se quiere castigar.
Es una realidad que se tiene que poner un alto a las condonaciones fiscales caprichosas y maximizar la recaudación de impuestos, es por ello que los cambios en el SAT y en la Ley Fiscal deben ser bien revisados y aplicados para que el Buenrostro del fisco de la 4T no quede solo en apellido.




