¡Ya no vuelvo a decir: 2023, sorpréndeme! Y es que arrancó complicado para las finanzas de los estados de México, pues en enero recibieron menos dinero a lo que se tenía programado.
¡Les llegó la austeridad! El pretexto del recorte financiero lo cargaron al concepto de participaciones del gobierno federal.
Por ejemplo: el Estado de México y la Ciudad de México se llevan la batuta pues se colocaron como las dos entidades que reportaron los montos más altos de recursos faltantes, (gracias AMLO).
Evidentemente no se respetó lo probado a finales del año pasado.
En el caso de Nuevo León, Querétaro y Sinaloa, no les fue tan mal pues recibieron más “biyuyo” a lo programado.
Sin embargo, las otras 29 entidades federativas, muestran cifras “para llorar”, según información de la Secretaría de Hacienda.
Con decirles que el 80% del dinero que utilizan las entidades federativas y los municipios, proviene justamente de las transferencias que les realiza el gobierno 4T.
Chécate estas cifras en mdp:

Esta caída representa una disminución real de 13.3%. ¿Khá?, así es, y sólo tomando en cuenta enero de la recaudación federal participable.
se traduce en un descenso de 4.8% real anual en las participaciones que se entregan a estados y municipios, ¡chaletl!
¡Y agárrate! Porque en total, el faltante para los 32 estados es de 4,723 millones de pesos, ¡asumakina!
¿Y ese dinero? Fíjense, 21 estados, que representan el 66%, tuvieron el tijerazo financiero, mientras que 11 estados (el 34%), registraron ingresos por arriba de lo programado.
¡No se vale!

Y en temas del gasto federalizado, las aportaciones destinadas a educación, salud e infraestructura social, crecieron 3.1% real respecto a enero del año anterior.
¡Al menos no todo está perdido!
- Te puede interesar: Anuncia AMLO plan contra la inflación con aliados de LATAM
- Te puede interesar: Banxico ajusta a 1.6% el crecimiento para 2023




