La industria nacional de manufactura reportó que, durante el primer cuatrimestre de 2026, la producción total de componentes alcanzó los 41,973 millones de dólares. Al menos y principalmente en el área de autopartes. Este resultado representa un incremento del 10% en comparación con el mismo periodo del año anterior, evidenciando una sólida capacidad de recuperación en el sector.
Dentro de este dinamismo, Coahuila, Guanajuato y Nuevo León destacan como los principales motores económicos, al concentrar por sí solos el 42.4% del valor generado en la producción de autopartes a nivel nacional. Esto significa que aproximadamente cuatro de cada diez piezas fabricadas en el país provienen de estas tres entidades federativas.
Desempeño regional y aportación al mercado
El dominio de estos estados se debe a una infraestructura robusta y a una alta integración con las cadenas de valor internacionales. Coahuila encabeza la lista con una producción valorada en 6,572 millones de dólares, logrando un crecimiento anual del 12.2%. Por su parte, Guanajuato y Nuevo León registraron participaciones del 13.6% y 13.1% respectivamente, consolidándose como polos estratégicos de desarrollo industrial.
Otras entidades, como Chihuahua y Querétaro, también mantienen una aportación relevante al sumar cerca del 16% combinado del valor total de la producción nacional, lo que refuerza la diversificación geográfica de la industria.
Panorama sectorial y perspectivas futuras
Al analizar el desglose por regiones, el norte del país lidera con una participación del 44% de la producción total, sumando 18,463 millones de dólares. Mientras tanto, la región del Bajío muestra una evolución constante con un crecimiento del 9.9%, y la zona centro acelera su ritmo con un avance del 10.6%. En cuanto a los componentes fabricados, las partes eléctricas, transmisiones, embragues y motores representan la mayor proporción de la oferta manufacturera mexicana.
Actualmente, el valor de la producción de autopartes mantiene una estrecha correlación con el comportamiento económico de Estados Unidos, principal destino de exportación. Ante la próxima revisión del T-MEC, los especialistas de la industria vislumbran una ventana de oportunidad para fortalecer la integración regional. Este proceso permitirá optimizar las cadenas de suministro y fomentar un mayor contenido local, asegurando la resiliencia del sector ante los desafíos y la volatilidad del entorno económico internacional actual.




