El juicio contra Alexandro Rovirosa Martínez, acusado de sobornar a funcionarios de PEMEX para obtener contratos millonarios, inició en la Corte del Distrito Sur de Texas. Rovirosa, quien irá solo al banquillo tras la fuga de su socio, enfrenta cuatro cargos de conspiración y corrupción en el extranjero, por un monto de sobornos que ascendió a 150 mil dólares para tres directivos de la petrolera mexicana en el sexenio pasado.
El empresario Alexandro Rovirosa Martínez, quien fuera proveedor de PEMEX, enfrenta un juicio por corrupción en Estados Unidos. La Corte del Distrito Sur de Texas es la sede de un proceso que podría exponer cómo funcionó la corrupción dentro de la petrolera mexicana durante el sexenio pasado.
Rovirosa Martínez es el principal acusado. Irá solo al banquillo. Su socio, el panista y antiguo directivo de PEMEX, Mario Alberto Ávila Lizárraga, sigue prófugo de la justicia estadounidense.
Los Sobornos, el Lujo y los Cargos contra PEMEX
Rovirosa Martínez y su socio Ávila Lizárraga están acusados de pagar sobornos a funcionarios de PEMEX para lograr contratos millonarios. El escrito de acusación los describe como un equipo de corruptores. Ellos pagaron con dinero, relojes de lujo y viajes. El monto de los sobornos se estima en 150 mil dólares (2.8 millones de pesos). Los pagos se hicieron a tres altos cargos de PEMEX. El objetivo era asegurar contratos y cerrar una auditoría sobre sus empresas.
Los delitos ocurrieron entre 2019 y 2021. Esto coincide con parte del mandato del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Durante el sexenio, se inyectaron miles de millones de pesos para intentar sanear a la petrolera.
El acusado intentó desestimar las pruebas. Su defensa alegó que las traducciones de las conversaciones telefónicas eran incorrectas. Además, argumentaron que se le entregaron fuera de los plazos legales. No obstante, la Corte negó esta moción. Rovirosa, quien enfrenta cuatro cargos de conspiración y prácticas corruptas en el extranjero, sigue adelante con el proceso.
Intento de Fuga y la Negativa de la Corte
Rovirosa intentó modificar las condiciones de su arresto. Solicitó irse de “vacaciones de lujo a México con su mujer e hijos”. También buscaba asistir a una celebración de boda y cumpleaños en San Miguel de Allende. La Corte negó su solicitud de forma rotunda. Consideró “la riqueza del defendido, sus conexiones en México y la fuerza del caso contra él”. Además, el hecho de que Ávila Lizarraga siga fugitivo aumentó el riesgo de fuga.
El empresario y su socio son residentes legales en Estados Unidos desde 2016. Las empresas de Rovirosa obtuvieron, al menos, 746 millones de pesos y 19 contratos para construcción y mantenimiento de pozos. Finalmente, la Corte obligó a Rovirosa a permanecer en territorio estadounidense.




