Otra vez, hay controversia por la reasignación presupuestaria: el Tren Maya en el centro del debate y el único ganón. El cambio climático, el perdedor.
La aprobación del Presupuesto de Egresos 2025 destina 85 mil millones de pesos originalmente planeados para combatir el cambio climático al Tren Maya.
El reciente Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025 ha generado críticas debido a la reasignación de 85 mil millones de pesos que estaban destinados a mitigar el cambio climático, redirigiéndolos al financiamiento del Tren Maya y otros proyectos prioritarios.
Esta estrategia no es nueva; ya en años anteriores se realizaron movimientos similares en las finanzas públicas.
El Tren Maya y el desvío de recursos ambientales para el cambio climático
En 2023, el gobierno federal destinó 93 mil millones de pesos del anexo 16, enfocado en la lucha contra el cambio climático, al desarrollo del Tren Maya.
Para 2024, el proyecto recibió otros 24 mil millones adicionales.
Ahora, el PEF 2025 contempla 205 mil millones de pesos en el anexo 16, de los cuales 40 mil millones se destinarán a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Dentro de esta cifra, 827 millones están etiquetados específicamente para el transporte relacionado con el Tren Maya, mientras que el resto financiará obras de infraestructura.
Por otro lado, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) también manejará 45 mil millones de pesos, de los cuales 40 mil millones estarán destinados a proyectos ferroviarios, como trenes de carga y pasajeros.
No lo van a creer, pero ¡El Tren Maya protege, fortalece al medio ambiente y hasta combate al cambio climático!
— 🎯 Momento Financiero (@FinancieroM) April 20, 2022
Así lo afirma Elizabeth García #vilchismosa
Más daño se le haría al ambienta si no se construyera… ¿o cómo? 🧐 pic.twitter.com/je7qHhWwlt
Críticas y propuestas de redistribución presupuestaria
Diputados de Movimiento Ciudadano y el PAN han manifestado su desacuerdo con esta distribución.
Señalan que más del 60 % de los recursos del anexo 16 se destinan a programas como el Tren Maya y Sembrando Vida, que no ofrecen un impacto directo en la mitigación del cambio climático.
La diputada Laura Ballesteros propuso que estos recursos se canalicen hacia iniciativas como la Comisión Nacional del Agua o áreas protegidas, que sí abordan problemáticas ambientales urgentes.
Sin embargo, el gobierno defiende la relevancia del Tren Maya como motor económico y social.
Este debate evidencia la tensión entre priorizar infraestructura de alto impacto y la necesidad de enfrentar los desafíos del cambio climático en un país que enfrenta sequías y fenómenos naturales cada vez más intensos.




