El Tren maya, juguete consentido de López Obrador, se inaugurará en 2023 “cueste lo que cueste”. Llueva, truene o relampaguee este megaproyecto no lo atrasa nadie.
Pero ya saben que las cosas con prisa casi nunca salen bien, y AMLO decidió olvidarse de la legislación ambiental, con las obras de los tramos 5 y 6.
Pues para lograr la inauguración del Tren Maya deberán talar, aproximadamente 8 millones 736 árboles, palmas y arbustos, según organizaciones ambientalistas.
Una asesoría con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el tramo 5 advirtió también que para iniciar la obra se necesitaban permisos ambientales.
Sin embargo la secretaria de ordenamiento Territorial en Quintana Roo, Teresita Flora, declaró que las obras ya han comenzado.
También organizaciones como Moceyax compartieron videos mediante redes sociales de la tala de arboles para el Tramo 5 del Tren.
Laura Patiño, presidenta de @MOCEYAX, explicó que recibieron reportes de tala y se trasladaron personalmente a dos puntos. En uno de ellos vieron vehículos de @GMexico_oficial, empresa contratada por @FonaturMX para la construcción del Tramo 5.
— Animal Político (@Pajaropolitico) March 3, 2022
🎥: Moce Yax Cuxtal pic.twitter.com/F9ArhkUeKE
El gobierno de Quintana Roo sólo ha respondido que las obras comenzaron y se encuentran “exentas de manifestación ambiental”, pues son de prioridad nacional.
¿Cómo la ven? Se olvidaron del consejo de la ONU, y aparte dejaron el tramo en manos de Grupo México, responsable del derrame tóxico del río Sonora.
Aunque la construcción del tramo 4 del Tren inició en junio de 2020, La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) se ingresó en octubre de 2021.
La MIA es un estudio sobre los efectos negativos que una construcción puede tener sobre el medio ambiente y la salud humana, también incluye medidas preventivas para minimizar estos efectos.
Para colmo la MIA ni siquiera ha sido aprobada, pero el gobierno ya anda talando arboles como si no hubiera mañana.
Raúl Arriaga, de la Academia Mexicana de Impacto Ambiental, dijo que es contrario a la ley arrancar obras sin tener su MIA.
Pero a la 4T luego no le importa desobedecer un “poquito” la ley, porque lo que le urge es empezar el 2023 con nuevo trenecito.
El Fondo Nacional de Turismo contestó cuando se le preguntó acerca de los contratos que no podían dar esa información, porque veda electoral.
Pues al parecer el proyecto de Tren Maya está por encima de la ley, y hasta de la ONU.
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