¡Se les ha estado di y di! La economía de México no va bien, no cómo para presumirla como lo han hecho Claudia Sheinbaum y AMLO. La calificadora Moody´s anticipa que PIB de México decrecerá en 2024 y 2025.
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El PIB de México es como un show de fuegos artificiales: lleno de altibajos y sorpresas. Moody’s nos ha dado una perspectiva no muy alentadora para 2024 y 2025, anticipando que el Producto Interno Bruto crecerá 2.4% este año, pero solo un modesto 1.5% el próximo.
Según Moody’s, esta desaceleración se debe a varios factores.
Primero, la relación económica con Estados Unidos no está en su mejor momento.
Nuestras exportaciones hacia el vecino del norte están en caída libre, lo cual no ayuda a impulsar nuestro crecimiento económico.
Además, la futura presidenta Claudia Sheinbaum planea reducir el déficit fiscal, lo que significa menos gasto público. Todo esto contribuye a un panorama donde el PIB no tiene mucho margen para despegar.
Desaceleración del PIB a la vista
No todo son malas noticias. Moody’s también prevé una mejora en el crecimiento del PIB en 2026, con una estimación del 2.8%.
Esto sugiere que, aunque los próximos dos años serán difíciles, hay luz al final del túnel.
Además, a pesar de la desaceleración, la Inversión Extranjera Directa (IED) sigue en auge, especialmente en el sector manufacturero.
México sigue siendo una alternativa atractiva para los fabricantes globales que buscan una opción más económica que China.
Impacto de las elecciones en Estados Unidos
Un factor adicional de incertidumbre es el resultado de las próximas elecciones en Estados Unidos.
Si la nueva administración decide imponer aranceles más altos o adoptar políticas de inmigración más restrictivas, esto podría afectar gravemente el comercio y la economía mexicana.
Moody’s advierte que tales medidas podrían poner a México “en un aprieto”, afectando tanto las remesas como las importaciones y exportaciones.
Finalmente, el comportamiento del PIB en México es un reflejo de múltiples factores internos y externos.
Aunque los próximos años parecen difíciles, hay esperanza de una recuperación gradual.
La clave estará en cómo se manejen las políticas económicas y las relaciones comerciales, especialmente con Estados Unidos.
Así que, abróchense los cinturones, porque este viaje económico promete ser movido.




